Precisa y delicada, esta novela conjuga la poesía del litoral con un repertorio procaz de anacronismos. Selva Almada logra la hazaña de volver audible el transcurrir del tiempo y sensible la obcecación de la naturaleza por recuperar lo que los hombres tomaron siglos atrás.
Sobre la autora y su obra la crítica ha dicho:
«Selva Almada puede seguir hablando desde las esferas de la soledad de los territorios humanos, condenados desde su misma génesis; de la muerte como una cosa vacía y oscura ; puede seguir hablándonos desde los márgenes, con esa violenta claridad de su lenguaje».
Luis Guillermo Ibarra, La Jornada, México
«Almada brilla especialmente a la hora de reflejar la fragilidad y vulnerabilidad de sus personajes».
Publisher s Weekly
«El costumbrismo es telúrico, y la lengua no estándar remite a idiosincrasias locales que Almada eleva a su condición universal».
Marta Sanz
«Quizá por escribir desde los márgenes, Selva Almada consigue dotar a las palabras del significado que alguna vez soñaron tener».
Eider Rodríguez
«Los libros de Selva Almada se mantienen unidos por una especie de rabia inquietante. La garganta se seca rápido. Imposible dejar la historia, apartar los ojos de la página. Imposible irse».
Salomè Kiner, Le Temps, Francia