Una noche cualquiera, al volver a su habitación tras horas de videojuegos y cafeína, Alexis descubre algo imposible: un anciano obeso, inmóvil y desconocido, sentado en su silla. No habla, no reacciona, no parece herido. Simplemente está ahí. Lo que comienza como un incidente absurdo se convierte en una grieta en la realidad. Ni la policía, ni sus compañeros de piso, ni la lógica ofrecen respuestas. Mientras la presencia del viejo se normaliza con inquietante naturalidad, Alexis se hunde en una espiral de paranoia, culpa y desconcierto.
Entre el humor negro, el extrañamiento y la sátira urbana, El viejo construye una novela incómoda y adictiva sobre la alienación contemporánea, la precariedad generacional y el miedo a lo inexplicable. Un relato kafkiano y gamberro que convierte lo cotidiano en pesadilla.